WILLEBALDO LÓPEZ: UNA LECCIÓN DE PACIENCIA, ENTREGA Y AMOR AL TEATRO

Wilebaldo_Lopez

"Una lección de paciencia, entrega y amor al trabajo escénico". Así calificó el director de escena y dramaturgo mexicano Willebaldo López sus 31 años de actividad ininterrumpida dentro del arte escénico. "Esta acumulación de tiempo me permite hacer una retrospección del trabajo realizado en esos años y tomar conciencia de que realmente es la respuesta del público la que corona los esfuerzos de un director y sus obras", agregó.

Con ese motivo, el maestro recibirá, por parte del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, un homenaje el próximo martes 26 de mayo en el Teatro Julio Jiménez Rueda, con una función especial de su obra Cosas de muchachos, misma que se estrenó hace tres décadas en este mismo recinto.

Originario del estado de Michoacán, donde nació en 1944, Willebaldo López es una figura sobresaliente del teatro contemporáneo mexicano. Egresado de la carrera de actuación y dirección de la Escuela de Arte Teatral del INBA —de la cual posteriormente fue su director—, ha dirigido numerosas puestas en escena, entre las que destaca Cosas de muchachos, estrenada el 26 de mayo de 1968 dentro del Segundo Festival de la Primavera, organizado por el INBA, el IMSS y la UNAM.

En ese encuentro obtuvo el primer premio de la Categoría "A" por la mejor obra nacional; el primer premio de la Categoría "B" por la mejor dirección; una mención de honor por su trabajo en conjunto; y María Luisa Alcalá, protagonista de Cosas de muchachos, el premio a la mejor actriz. Ese mismo año, la obra viajó a Sofía, Bulgaria, representando a México en el XI Festival de la Juventud.

Acerca del trabajo del dramaturgo, Willebaldo López precisó: "Hay que admitir que ninguna obra de teatro es verdaderamente realista, en el sentido de que el teatro no muestra las cosas: las representa. Vemos el mundo en un espejo, como en una pantalla de cine; lo imaginamos. Pero lo que nos propone el dramaturgo no pertenece al orden de lo real, sino al orden de lo posible".


Obras



Vine, vi... y mejor me fui, Pilo Tamairano Luca, El final del lobo, Felipe de la vida, Comezón de dos y otras piezas, son sólo algunos títulos de una larga lista de obras escritas por Willebaldo López, un hombre que ha entregado su vida a los escenarios.